Energía renovable: creció 111% la cantidad de usuarios que genera su propia electricidad en 2021

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El año pasado se sumaron 376 usuarios generadores y ya son 714 prosumidores en todo el país

El año pasado creció 111% la cantidad de “usuarios generadores”; este universo sigue siendo chico: alcanza a solo 714, pero un número superior a los 338 de 2020Gentileza: Andrés Badino UTORAK

Pese al congelamiento de tarifas eléctricas, en los últimos años se incrementó la cantidad de usuarios que instalan paneles solares para generar su propia electricidad e inyectan a la red los excedentes. Así lo confirman los números oficiales de la Secretaría de Energía, que señala que el año pasado creció 111% la cantidad de “usuarios generadores”. Este universo sigue siendo chico: alcanza a solo 714, pero un número superior a los 338 de 2020.

El puntapié inicial de esta nueva tendencia fue la ley de Generación Distribuidaque dio el marco en 2018 para que los usuarios puedan “vender” la energía que generan a las distribuidoras eléctricas. Desde entonces, 14 provincias se adhirieron al régimen nacional, aunque algunas ya tenían esta modalidad establecida, como es el caso de Córdoba, que hoy cuenta con al menos 394 usuarios generadores.

Luego le sigue Buenos Aires (193), Ciudad de Buenos Aires (60), Mendoza (32), San Juan (10), La Pampa (9), Chubut (6), Chaco (6) y Río Negro (3). Entre todos los usuarios tienen una potencia total instalada de 9106 kW, que equivale al consumo anual de, aproximadamente, 3900 hogares. También están adheridas al régimen, pero no tienen usuarios generadores: Corrientes, La Rioja, Catamarca, Tierra del Fuego y Neuquén.

Se trabaja mucho en zonas aisladas de la red eléctrica, donde hay un problema de abastecimiento energéticoGentileza: Andrés Badino UTORAK

La mayoría de los prosumidores (productores y consumidores) que decidió generar su electricidad es usuario residencial (436), aunque los comercios o industrias (247) representan el 75% de la potencia instalada, con 6824 kW. Para instalar los paneles solares, la distribuidora debe cambiar el medidor a uno bidireccional, que no solo registra la energía eléctrica recibida de la red, sino el excedente inyectado.

“En los últimos dos años, la demanda por paneles solares es notoriamente creciente. Antes realizábamos una instalación por mes, y hoy estamos en dos casi tres. De las 12 instalaciones anuales que hacíamos, las duplicamos. Se trabaja mucho en zonas aisladas de la red eléctrica, donde hay un problema de abastecimiento energético. También se demandan mucho los paneles en las nuevas construcciones, donde hay un cambio en la estructura del subsidio y, por lo tanto, el costo eléctrico es creciente”, dice Andrés Badino, cofundador en Utorak.

Además, señala que “hay más conciencia por parte de los usuarios, no sólo de cuánta plata se van a ahorrar, sino que, al generar su propia electricidad, le hacen un bien al ambiente, porque la energía es limpia y contribuye a mitigar los efectos de la contaminación”.

Según explica, la instalación llave en mano de un sistema cuesta a partir de los $450.000 para un consumo promedio de 500 kilowatt-hora (kWh). Esto incluye la compra de cuatro paneles y el inversor, que es instrumento necesario para captar el sol y generar electricidad en el lugar. “El inversor es el cerebro del sistema, lee la energía que proviene de la red y de los paneles, y entrega a la casa la electricidad que necesita”, señala Badino. Los paneles tienen una vida útil de por lo menos 25 años.

La instalación de un consumo normal de una casa, de 100 kWh, puede costar desde $100.000, que incluye cuatro paneles y un inversor. Si además se le quiere instalar una batería, que haya electricidad cuando se corta el servicio, el costo de instalación es 2,5 veces mayor. Gentileza: Andrés Badino UTORAK

“Desde la reglamentación de la ley en 2018, aumentó muchísimo la generación de energía para autoconsumo y para inyectar el excedente. En el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las tarifas están congeladas, pero no pasa lo mismo en el interior del país. De hecho, mismo en el AMBA también aumentó bastante la factura eléctrica para los usuarios T3, que son grandes residenciales o pymes”, cuenta, por su parte, Lorena Capriati, directora de Finanzas de ALP Group.

La empresa de paneles solares acaba de lanzar una propuesta de instalación de granjas solares en pequeñas escalas con la modalidad de leasing para pymes o grandes empresas. “Tenemos muchos pedidos de pymes de la agroindustria, que consumen mucha electricidad de día. Una instalación promedio, para una de las pymes más chicas, que consume 2000 kWh, cuesta alrededor de US$20.000 al tipo de cambio oficial. La herramienta del leasing permite el acceso a la energía renovable sin hacer el desembolso inicial y además permite ahorros impositivos, ya que el canon que se paga por mes se puede deducir de ganancias y de las amortizaciones”, explicó Capriati.

Una instalación promedio, para una de las pymes más chicas, que consume 2000 kWh, cuesta alrededor de US$20.000 al tipo de cambio oficial Gentileza: ALP GROUP SA

Para el usuario residencial, señala, el leasing no es recomendable, ya que no está la posibilidad de la deducción impositiva. “Vendemos instalaciones tradicionales, que pueden costar US$6500 para un consumo promedio de casa de barrio cerrado”, comentó.

Gonzalo Luoni, director comercial de AL de Intermepro, indica también que los bancos ofrecen muchos créditos verdes para financiar la instalación de esta tecnología. “Cada vez hay más financiamiento y más crecimiento cultural de esta alternativa. Las empresas lo ven como una oportunidad de ser sustentables y las pymes también lo ven como una oportunidad para mejorar su productividad y bajar los costos eléctricos”, indicó.

La mayoría de los prosumidores (productores y consumidores) que decidió generar su electricidad es usuario residencial (436), aunque los comercios o industrias (247) representan el 75% de la potencia instalada, con 6824 kW
Secretaría de Energía

La instalación de un consumo normal de una casa, de 100 kWh, puede costar desde $100.000, que incluye cuatro paneles y un inversor. Si además se le quiere instalar una batería, que haya electricidad cuando se corta el servicio, el costo de instalación es 2,5 veces mayor”, detalló Luoni.

Además, señaló que en los últimos dos años, la demanda de paneles solares creció entre 35 y 40% cada año. “Del total del costo de instalación, un 65% se importa, entre los paneles, la batería y el inversor. El resto es mano de obra, costo logístico, estructura y materias eléctricos que se producen acá”, concluyó.

Nota original: La Nación

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